Hola!

Soy Yahaira Iriarte y en 2015 decidí convertir mi pasión en mi profesión.

Me encanta mi nombre, me gusta la historia que tiene detrás. El hecho de que todo el mundo me pregunte qué significa o de dónde viene, hace que siempre tenga una conversación para romper el hielo. Es realmente útil. Pero nadie lo recuerda fácilmente y la mayoría ni siquiera sabe pronunciarlo. Aunque no me importe ser “la chica del nombre raro”, no me parecía muy oportuno usar para mi marca un nombre que nadie pudiese recordar…

Por eso he tomado el nombre prestado a mi abuela Victoria, y el apellido de mi abuelo Ismael: Imaz. He querido así rendirles un pequeño homenaje. A mi abuela le hizo mucha ilusión, sus palabras exactas fueron: “ya que ni tu madre ni tú tía se lo han querido poner a sus hijas, al menos así sirve de algo…” Sí, mi abuela es la monda!

Desde los 12 años quise ser psicóloga. Viendo una película decidí que a eso era a lo que quería dedicarme, a ayudar a los demás. Durante unos años lo he sido en el sentido estricto de la palabra, aunque en el sentido amplio lo sigo siendo y lo seré hasta que me muera… al menos eso pone en un papel…

Aunque soy psicóloga de formación, he crecido rodeada de telas, hilos y revistas de moda… ya que mi madre es profesora de corte y confección y en su costurero era donde pasaba todas las tardes de mi niñez, haciendo los deberes acompañada del sonido de las máquinas de coser.

Siempre me ha apasionado el mundo de la moda, y mi madre siempre nos ha hecho mucha ropa, tanto a mi hermana como a mi. Pero fue en el momento en el que empezó para nosotras la “época bodas” (esa época en la que empiezan a casarse todos tus amigos, tus primos, y te juntas con seis bodas en un año) cuando empezamos a disfrutar realmente de diseñar y confeccionar nuestros propios vestidos.

En el año 2011 mi novio y yo decidimos casarnos. Fue entonces cuando descubrí el mundo bodas, y quedé totalmente fascinada por él. Aunque tenía claro quién iba a hacer mi vestido de novia, me puse a buscar inspiración, y al estudiar la oferta de moda nupcial, me pregunté qué harían las chicas que como yo, tienen un presupuesto ajustado pero no tienen la suerte de tener una madre que se dedica al mundo de la confección.

Descubrí una necesidad en el mercado: vestidos de novia de calidad, pero a precios razonables. Y con la llegada de la crisis, vi la oportunidad ideal para lanzarme a crear yo misma, eso que tanta falta hacía.

Victoria Imaz es mi sueño hecho realidad, y con él pretendo que los vuestros también se cumplan.

Espero que os guste!!